Cistoscopia

Una cistoscopia es un procedimiento que le permite al médico examinar el revestimiento de la vejiga y del conducto que transporta la orina fuera de cuerpo (uretra).

Se introduce en la uretra un tubo hueco (cistoscopio) equipado con una lente y se lo desplaza lentamente hacia la vejiga.

La cistoscopia puede realizarse en una sala de exámenes, utilizando una jalea anestésica local para adormecer la uretra, o puede llevarse a cabo de forma ambulatoria, con sedantes. También existe la opción de realizar la cistoscopia en el hospital y bajo anestesia general.

El tipo de cistoscopia que te realicen depende del motivo del procedimiento.

¿Por qué se realiza?

La cistoscopia se utiliza para diagnosticar, controlar y tratar las afecciones que afectan la vejiga y la uretra. El médico podría recomendarte una cistoscopia para lo siguiente:

• Investigar las causas de los signos y síntomas.
• Diagnosticar enfermedades y afecciones de la vejiga
• Tratar enfermedades y afecciones de la vejiga
• Diagnosticar un agrandamiento de la próstata

Durante la cistoscopia

Una simple cistoscopia ambulatoria puede llevar entre 5 y 15 minutos. Cuando se realiza en un hospital bajo sedación o anestesia general, la cistoscopia lleva unos 15 a 30 minutos.